No te imaginas cuanto te he necesitado en este tiempo, cuantos errores cometidos sin nadie que me dijera y recordara todos los días que estaba perdiendo el norte.
Tú no solo eres mi dan-na, eres mi amigo, uno de mis intocables y el elegido de Vann…
Siempre me dijiste mis verdades en mi cara, en eso te pareces a mi madre… siempre estuviste conmigo en los momentos difíciles de mi día a día. Pese a que no soy muy obediente, siempre seguí tu sabio consejo y tu guía, porque tú al igual que ella nunca me harías daño, ni permitirías que algo me dañara.
Eres sin duda una de las personas que más quiero y lamento la distancia que hoy nos separa, te necesito… eres mi gran amigo.
Sé que si no estas junto a mi no es porque no quieras, es porque hay un océano de distancia; sé que si hubieses estado cerca me hubieses rescatado a tiempo del abismo en el que me iba metiendo poco a poco.
Cuando vuelvas quiero que encuentres a esa mujer de la que una vez te hable… esa mujer libre y con el mundo en sus manos, capaz de seguirte y de pararse orgullosa a tu lado, compartir tus ideales… quiero conocerla y que la conozcas, en estos momentos no sé si es posible, solo sé que haré el intento, porque en cierta forma también, a ti, te lo debo; por los largos años de paciencia para con esta niña loca y mimada, a la que también consentías y malcriabas ehhh….
Porque eres un hombre demasiado importante para mi… porque eres mi amigo, mi guardián y mi dan-na.
Lucharé para ser esa asombrosa persona de la que te hablé en el pasado. Lucharé por lo que nunca debí haber perdido, por lo que es mío, por lo que me pertenece, por lo que no le cedo a nadie…
Lucharé por reconquistarme…
Un beso y un abrazo a la distancia… Aishiteru Tesoro san.





